viernes, 8 de diciembre de 2017

Tinga y las deliciosas donas glaseadas

En una noche lluviosa, Tinga, una niña astuta estaba en la cocina de su casa buscando un snack de media noche. De repente, escucha pasos, es su mamá que entra a la cocina.
—Tinga, ¿Qué haces despierta? —Dice su mamá.
—Muero de hambre. —Dice Tinga. A lo que su mamá responde.  —Eso es porque no quisiste comer lo que preparé para cenar ¿Recuerdas que te fuiste a la cama sin cenar, Tinga?
—¡Fuchi! No me gustan las verduras ¡Qué asco!
— ¡ Tinga, no seas grosera me pasé horas cocinando!
—Yo quiero algo dulce, como pastel o donas o unas deliciosas galletas.
—Sí Tinga, pero eso es lo que quieres todos los días. —a lo que Tinga responde con voz de malcriada— ¿Puedo agarrar una dona? —Está bien Tinga, pero solo una . Ve rápido porque mañana hay escuela y hay que dormir. —¡Ay! Esas donas se ven deliciosas mmmm vengan a mí donas, vengan a mi pancita mmm ¡delicioso! 
Lo que su mamá no vio fue que Tinga no agarró una dona, o dos, o tres sino ¡ cuatro donas! Y un pedacito de otra, más leche con chocolate pero no solamente un vaso, dos vasos , tres vasos, tomó el bote entero. Tinga disfrutó hasta la última gota — ¡Delicioso!
—A la mañana siguiente, alguien toca a la puerta, es la mamá de Tinga. —Tinga ya levántate que no vas a llegar a tiempo a la escuela.—A lo que Tinga responde —No me siento bien, me duele el estómago. De repente se escucha un ruido, es el estómago de Tinga guruguru —¿Qué fue eso Tinga? ¿Estás bien? —No mamá creo que Tinga vomita incontroladamente. —¡Ay, Tinga! sácalo todo ¡Oh no! de seguro fue por lo que cenaste. ¡Ah! Tinga siempre es lo mismo. Tinga expulsa lo que le había hecho daño, el exceso de azúcar. Su mamá la deja descansar. —No te preocupes corazón, no irás a la escuela, estás enfermita. Acuéstate y descansa, bueno adiós.
Más tarde, su vecino Mario le hace una visita para entregarle la tarea. — ¡Hola, Mario!—¡Hola, Tinga! ¿Cómo estás?— Un poco enferma —Sí, ya veo. 
Toma, te entrego la tarea de matemáticas, la tarea de historia, la tarea de español, y la tarea de arte. — ¡Oh! Cuánta tarea. Muchas gracias, Mario. —Ahora platícame ¿Qué fue lo que pasó? —Pues verás en la cena tenía mucha hambre y había unas donas glaseadas de chocolate, de fresa, rellenas de chocolate.—Sí, sí, pero sabes que eso no está bien comerlo todos los días.— Yo sé, pero era lo único que había tú sabes. Ese es tu problema, no llevas una alimentación balanceada ¿Cuándo fue la última vez que comiste una fruta o verdura? — mmm pues verás hace como un día no, un mes jeje no recuerdo. —¡ay, Tinga! Ven te voy a enseñar un truco , vamos a la cocina. —Tinga y Mario se dirigen a la cocina Mira los vegetales saben mejor cuando les pones algo que a ti te gusta como la ketchup o cátsup, hay muchas frutas y verduras deliciosas como las uvas, los litchis y pues las típicas manzanas deliciosas, claro tú puedes decidir qué ponerle a las frutas. Por ejemplo a mí me gusta mucho ponerles un poco de chile mmmm delicioso —¡Qué ricas frutas!—Sí, sí pero recuerda que tampoco hay que comer tanto ¡Cuidado! Tinga  come desmesuradamente las frutas. A lo que Mario replica —¡Solamente un poco! en exceso todo es malo. —Ahora te toca a ti amigo lector ¡Abre la boca! 

jueves, 30 de noviembre de 2017

El peligroso paseo de Peppa Y Chamoy



Había una vez una niña llamada Peppa Pig que tenía una mejor amiga llamada Chamoy. Chamoy y Peppa estaban de vacaciones en el bosque. Era un lugar hermoso así que decidieron dar un paseo. Aunque el calor era insoportable eso no las detuvo. Además, no habían tomado ni una gota de agua en horas pero caminaron, caminaron y caminaron.
Pero de repente alguien no se sintió muy bien, era Chamoy.
— ¿Chamoy qué pasa?
— No me siento bien Peppa.
— ¿Qué tienes?
— No sé, me duele la cabeza y creo que voy a vomitar y mis pies me duelen mis hermosos pies
— Oh no te preocupes regresaremos lo antes posible. Ah ¿escuchaste eso? —De repente se escucha un aullido — ¡Auuuuuuh!
— No, no escucho nada Peppa.
— ¿Segura que no escuchas nada? Bueno acuéstate un momento regresaremos en unos momentos no te preocupes. Ah ¿Escuchaste otra vez? —Se escucha de nuevo el aullido— ¡Auuuuuuh! —Tal vez no sea nada.
— Sí tienes razón abrázame Peppa.
— Toma mi mano Chamoy, no pasa nada. —Y por tercera vez se escucha el aullido — ¡Auuuuuu!
—Peppa vamos a regresar.
—Ah claro sí, sí, sí, sólo hay un problema, no sé dónde está la cabaña y jeje. Pero ¿qué habrá sido ese sonido? ¡Ah! — Peppa se voltea y encuentra en frente de ella al lobo Feroz. Nerviosa contesta—Hola buenas tardes señor lobito.
—Hola niña, no tengas miedo —el lobo dándose cuenta de su voz amenazante la cambia por una más amigable — digo hola niña no tengas miedo. Sé que los lobos tienen una mala reputación debido a esos cuentos bobos de Caperucita y Los tres cerditos pero yo soy diferente, soy un buen lobo me gano la vida vendiendo dulces, um en serio confía en mí no hay nada qué temer cambia esa carita ándale. Mira tengo aquí unos dulces hermosos ¡míralos! un dulce de uva, un rico dulce, una paletita ¿Te gustan las paletas Peppa? digo cerdita que no conozco. —Lo que no sabía el lobo es que a Peppa le encantaban los dulces. Hacía lo que fuera por uno de ellos, era el punto débil de Peppa, así que Peppa a pesar de todo lo que le había dicho su mamá y su papá, decidió tomar un dulce —solo uno—dijo ella.
— ¡Oh claro! Toma este de naranja.
—Oh muchas gracias lo guardaré en mi bolsa aquí, lo comeré en unos minutos más así que me retiraré muchas gracias señor lobo.
—No, no no ¡Cómelo ahora niña!
—Señor ¿Por qué quiere que lo coma ahora? se comporta muy raro.
—Cómelo ahora, ¡ah vamos cómelo no pasará nada! te lo prometo solo uno, un dulce
—Está bien, suélteme no me toque. Ok comeré el dulce. Se ve como cualquier otro dulce no creo que haya ningún problema. ¡Mmmmm! se ve delicioso me encantan los dulces —Peppa engulle el dulce de naranja—mmmm naranja deliciosa y rica naranja—de repente Peppa no se siente bien—Me siento rara como que me quiero dormir qué raro. Voy a cerrar los ojos solamente un poquito. Lobo buenas noches
—Jajaja niña tonta comiste mi dulce caíste en mi trampa ahora sufrirás las consecuencias. —Peppa está tan dormida que comienza a roncar— Está completamente dormida, es momento de hacer mi movimiento. Nadie vendrá a buscarla en medio del bosque jajaja. Te voy a comer. Una mordidita a la cerdita—El lobo está a punto de comerse a Peppa, cuando de repente llega Chamoy.
— ¿Qué está pasando? ¡Peppa noo lobo malo me las pagarás! mi amiga. Peppa no te preocupes yo te salvaré. Muy bien ¿qué puedo hacer? Piensa Chamoy sí piensa, mira una piedra sí tómala y vamos ¿Dónde está? no una piedra más grande esa es muy pequeña ¿Dónde hay una piedra grande? ¡No te saldrás con la tuya lobo apestoso! —Chamoy encuentra una piedra muy grande y la toma—Ah está muy pesada, no importa, salvaré a Peppa. A la una, a las dos y a las tres —Chamoy lanza la piedra al lobo—Toma esto lobo apestoso.
— ¿Qué está pasando niña? ¿Qué es eso? ¡ah mi hocico con cuidado no! — El lobo llora — ¡No niña mala niña mala me las pagarás! ¡Ah mi boquita!. No, tengo que irme de aquí está niña es peligrosa. Corre, corre perrito corre con tus patitas corre, corre ¡aah niñas tontas!
Peppa ¡no! ¿Qué fue lo que te pasó? ¿Por qué estás dormida? De seguro hiciste algo tonto no te preocupes Peppa, yo te salvaré. Veamos ¿dónde estaba la cabaña? Si pudiera recordar dónde está la cabaña. Está bien no importa el musgo crece hacia el sur. —De repente Peppa se despierta— ¡Peppa te despertaste!
— ¡Ay! ¿Qué pasa por qué me dormí? ¿Qué está pasando? Eso está muy raro. Ese dulce estaba delicioso ¿A dónde se fue ese lobo amable?
—Peppa no vuelvas a hacer eso, me asustaste mucho.
—Ah disculpa.
—Lo bueno es que despertaste, tenía mucho miedo. Qué bueno Peppa ahora podemos regresar. Regresemos lo antes posible. No te preocupes, creo que sé en dónde está la cabaña. ¡Corre vamos! —Chamoy canta— No consumir dulces de extraños no, ¡No! ¡Nunca! —Las dos amigas regresan sanas y salvas a la cabaña.
Y colorían colorado —Pero, de repente, el lobo aparece. —
—Este cuento no se ha terminado ¿Niños quieren un dulcecito? ¿Uno de naranjita bien rico?

Fin